Fallos de Memoria en Personas mayores - Cuidalian

Fallos de memoria en personas mayores

Los fallos de memoria en personas mayores son habituales, ya que el cerebro, al igual que el resto del cuerpo, va envejeciendo y, debido a ello, perdiendo sus capacidades.

Es normal que estos fallos produzcan preocupación a quien los sufre o a las personas que tienen cerca. 

En este artículo queremos que aprendas a diferenciar entre fallos de memoria que pueden considerarse normales, debidos a la edad, y otros fallos provocados por procesos degenerativos. Estos últimos más pronunciados y que a largo plazo pueden llegar a impedir llevar una vida plena a la persona que los sufre.

Comencemos por saber más sobre la memoria y por entender cómo se ve afectada la memoria en ancianos.

Qué es la memoria y sus tipos

La memoria, es la capacidad que tiene nuestro cerebro para retener, recordar y procesar información, funciones imprescindibles en nuestro día a día, ya que forman parte de todas las actividades diarias que realizamos. 

Además, la memoria almacena todas nuestras vivencias y aprendizajes, adaptando la conducta a las experiencias que el individuo tiene en cada momento.

Pero la importancia de la memoria aún va más allá, pues gracias a ella construimos nuestra identidad como individuos, porque lo que somos está relacionado con nuestras experiencias y recuerdos.

Podemos hablar de 3 grandes tipos de memoria:

La memoria sensorial

De muy corta duración (200/300 milisegundos). Recoge información de nuestros sentidos y se mantiene el tiempo justo para ser atendida y procesada

Memoria a corto plazo

La información se retiene durante un corto espacio de tiempo, unos 30 segundos, y permite recordar hechos recientes. También llamada memoria funcional o de trabajo por su uso constante mientras hablamos, pensamos o actuamos.  

Memoria a largo plazo

Este tipo de memoria permite retener información para ser utilizada en otro momento. Almacena todo aquello que la persona sabe hacer, sus conocimientos y recuerdos.

Cómo se ve afectada la memoria con el envejecimiento

Cuando la edad del individuo avanza, pueden producirse olvidos o lentitud en el aprendizaje. 

Los olvidos leves, que no dificultan las actividades cotidianas, deben ser entendidos como una consecuencia normal del envejecimiento del cerebro.  Una persona con fallos leves de memoria puede tener una vida plena, más aún si aprende a manejar los olvidos con técnicas sencillas que, además de ayudar a sobrellevarlos, mejoran y mantienen en buena forma las habilidades del pensamiento.

Consejos para manejar los fallos leves de memoria en personas mayores

Si has notado fallos de memoria, o los detectas en una persona cercana, aplica estos consejos que serán de ayuda tanto para mejorar el desempeño de la memoria, como para prevenir la pérdida de memoria en personas mayores:

Organización mediante listas y calendarios. Anotar las tareas a realizar o las cosas que se deben recordar ayudará a manejar olvidos leves que, aunque no son incapacitantes, pueden suponer trastornos de la vida cotidiana: Pago de facturas, listas de la compra, recetas, 

Mantener una vida activa y hacer ejercicio. El ejercicio aumenta la actividad neuronal y cognitiva de las zonas del cerebro relacionadas con la memoria como el hipocampo, además de ayudar a suministrar más oxígeno al cerebro. 

Estimulación mental a través del juego, la lectura y del aprendizaje. Crucigramas, juegos de palabras, puzzles. Todas estas actividades requieren de concentración, del uso de distintos tipos de memoria y del uso de respuestas rápidas. Es decir, activan el cerebro, se ejercita. Al igual que ocurre con la lectura, muy beneficiosa para la estimulación cognitiva en adultos.

Cuidar las horas y calidad del sueño. Se ha demostrado que durante el sueño nuestro cerebro trabaja seleccionando las experiencias que quedarán en nuestro “almacén de recuerdos”, a la vez que guarda y fija aquellos que quedarán almacenados en nuestra memoria. Por ello es importante que los mayores cuiden tanto sus horas de sueño como la calidad del mismo.

Alimentación saludable y buena hidratación. Aunque no existe una relación directa entre alimentación y sueño, afecciones como la diabetes, la hipertensión, o un alto nivel de colesterol se consideran factores de riesgo de problemas cognitivos. Seguir una alimentación que prevenga estos factores de riesgo evitará, de forma indirecta, el deterioro de la memoria.

Fallos de memoria en la tercera edad provocados por daño cerebral

A veces, los problemas de memoria van más allá de simples olvidos e impiden al individuo que los padece tener una vida plena.

Por ello, cuando se detectan trastornos de la memoria persistentes, es fundamental consultar con un profesional que realice un diagnóstico y tratamiento adecuado del problema.  

Distintos tipos de demencia, como la enfermedad del Alzheimer, comienzan con un deterioro cognitivo leve y terminan evolucionando hacia problemas de memoria severos que crecen de la mano de problemas emocionales y físicos. Por esto, debemos recordar que un diagnóstico temprano siempre favorece la evolución futura del paciente.

Que tipo de problemas de memoria deberían animarnos a buscar ayuda profesional:

  • Dificultad manifiesta para concentrarse
  • Desorientación de la persona en lugares que le son conocidos
  • Repetición de preguntas o comentarios que se han realizado anteriormente, dentro de una misma conversación
  • No recordar información que se utiliza de forma frecuente, como nombres, recetas o direcciones
  • No recordar si se ha realizado una tarea recientemente
  • Intercambiar o mezclar palabras
  • Olvidar palabras comunes
  • Colocar objetos en lugares inapropiados

Cómo puede ayudar un cuidador a mejorar los fallos de memoria en personas mayores

Cuando estamos a cargo de una persona mayor que necesita de nuestro cuidado y hemos decidido atenderle en casa, hay que tener en cuenta que no solo necesita ayuda para su bienestar físico, también para su bienestar cognitivo.

Desafortunadamente, no siempre disponemos del tiempo o de los conocimientos necesarios para hacerlo.

Cuando esto sucede, un cuidador/a a tiempo completo, o un cuidador/a por horas, será de gran ayuda. Son un valioso soporte en la organización del día a día de la persona mayor a nuestro cargo, incluyendo entre sus tareas actividades sociales y recreativas, además de acciones de estimulación cognitiva, que ayudarán a nuestro ser querido a mantener su memoria en forma.

Si necesitas ayuda para el cuidado de personas mayores en casa, no dudes en contactar con nosotros.

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